Christiane Hüttner

Soy Christiane, y tengo una gran habilidad: puedo leer tu cuerpo

Al observar cómo te mueves y respiras, soy capaz de percibir dónde están los bloqueos o las tensiones… y acompañarte a liberarlos. Este don no se aprende en los libros. Es una sensibilidad que he desarrollado a lo largo de los años, combinando la experiencia con la formación en distintas disciplinas. 

Este viaje lo he comenzado en 2004 y ha sido un recorrido por especialidades como Yoga oncológico, Yoga sensible al trauma, Hatha Yoga, Yin Yoga, BodyArt, así como en técnicas de Hipopresivos. Complemento esta base con estudios en Ayurveda y Feng Shui, lo que me permite ofrecer un enfoque integral del bienestar, adaptado a las necesidades físicas, emocionales y energéticas de cada persona.

He vivido en Bélgica, Alemania y España, y aunque hablo cinco idiomas, lo que más me importa es cómo se expresa tu cuerpo.

¿Cómo puedo ayudarte?

Trabajo con personas que desean recuperar su bienestar, su energía y su equilibrio, incluso en momentos muy delicados.

Me he especializado en acompañar a:

  • Personas con fibromialgia, enfermedad autoinmune, dolor crónico, ansiedad o desequilibrio físico
  • Personas que han vivido traumas emocionales o situaciones de maltrato
  • Personas en procesos de cáncer, durante o después del tratamiento
  • Personas con problemas digestivos, emocionales o desequilibrios energéticos
  • Quienes sienten que su entorno está bloqueado y quieren armonizar su espacio

 

He creado mi propio método: el Hipo Yoga

El Hipo Yoga es una práctica suave, profunda y transformadora. 

Trabaja sobre todo la fascia —ese tejido que guarda tensiones físicas y emocionales— y ayuda a liberar bloqueos desde dentro.

Es una clase pensada para todo el mundo: incluso si tienes dolores, limitaciones de movimiento o no puedes asistir a una clase de yoga tradicional. Aquí no necesitas hacer posturas complejas: solo tener el deseo de reconectar con tu cuerpo con amabilidad.

El cuerpo es inteligente. Sabe lo que necesita. Solo tienes que aprender a escucharlo, y yo puedo acompañarte en ese camino.

¿Quieres que te acompañe?